Cuando observamos un trabajo de retirada de placas de fibrocemento con amianto, gran parte de la atención suele centrarse en los equipos de protección, las plataformas elevadoras o los sistemas utilizados para acondicionar posteriormente los residuos. Sin embargo, hay otros elementos aparentemente mucho más sencillos que también tienen su importancia durante la intervención: las herramientas manuales empleadas en la retirada de amianto.
Palancas, llaves, desclavadores y diferentes útiles de separación o desmontaje pueden utilizarse para facilitar la liberación de determinadas fijaciones y ayudar a desencajar las placas de una manera más controlada.
No se trata simplemente de retirar una cubierta. Cuando existe amianto, la forma de intervenir sobre el material también importa.
¿Por qué es importante cómo se desmontan las placas de amianto?
No existe una única herramienta válida para todas las cubiertas.
El sistema de fijación, el estado de conservación de las placas, la estructura sobre la que se encuentran instaladas y las características de cada intervención condicionan los útiles necesarios.
Dependiendo del trabajo, pueden emplearse palancas manuales, desclavadores, llaves y otros útiles específicos de separación, liberación o desencaje.
Estas herramientas pueden ayudar al equipo profesional a actuar sobre puntos concretos de la instalación sin tener que someter toda la placa a movimientos bruscos.
Su utilización siempre debe entenderse dentro de un procedimiento previamente planificado y realizado por profesionales especializados.
Más precisión y menos movimientos innecesarios
Una herramienta manual puede parecer un elemento secundario dentro de una obra de retirada de amianto, pero su función responde a un principio muy concreto: trabajar con control.
Imaginemos una placa que permanece parcialmente unida después de muchos años instalada.
Forzarla directamente podría someterla a tensiones innecesarias. Utilizar el útil adecuado permite intervenir sobre el punto que dificulta su liberación y abordar el desmontaje de una forma más precisa.
Es precisamente esa capacidad para trabajar sobre zonas determinadas la que convierte a estas herramientas en un apoyo importante durante determinados desmontajes.
No hablamos, por tanto, de utilizar más fuerza, sino de utilizar mejor los medios disponibles.
Separar, liberar y desencajar: tres acciones que requieren control
Durante una retirada pueden existir diferentes situaciones en las que sea necesario actuar sobre una unión o una fijación.
Una herramienta manual puede utilizarse para:
- facilitar la liberación de determinados elementos de fijación;
- ayudar a separar puntos que permanecen unidos;
- favorecer el desencaje controlado de las placas;
- trabajar sobre zonas concretas evitando movimientos innecesarios;
- adaptar la actuación al estado y características de cada elemento.
La herramienta escogida dependerá siempre de la situación encontrada en obra.
Por eso resulta tan importante la valoración previa. Antes de intervenir es necesario conocer qué se va a retirar, cómo se encuentra instalado y qué medios resultan adecuados para desarrollar los trabajos.
El estado de las placas también condiciona la intervención
Dos cubiertas aparentemente similares pueden requerir procedimientos diferentes.
El paso del tiempo puede afectar tanto a las propias placas como a sus sistemas de fijación. También pueden existir reparaciones anteriores, elementos añadidos posteriormente o zonas que presenten un deterioro diferente al resto de la instalación.
Todo ello debe tenerse en cuenta antes del desmontaje.
La elección de las herramientas manuales para la retirada de amianto no debería realizarse de forma aislada, sino como parte de esa evaluación global.
El equipo necesita conocer qué obstáculos puede encontrar y cómo abordarlos intentando conservar la estabilidad del material durante su retirada.
Una herramienta sencilla dentro de un procedimiento mucho más amplio
Es importante no confundir el uso de herramientas manuales con la totalidad del proceso.
Disponer de una palanca, una llave o un desclavador no convierte la retirada de amianto en un trabajo sencillo ni significa que pueda realizarse sin las medidas y procedimientos necesarios.
De hecho, la propia filosofía de una retirada profesional parte de algo mucho más amplio: evaluar, planificar, proteger, desmontar, acondicionar los residuos y gestionar correctamente todo el proceso. Construmaex recuerda que retirar amianto no consiste simplemente en desmontar unas placas.
Las herramientas son únicamente uno de los recursos que permiten desarrollar correctamente determinadas fases de la intervención.
Es importante no confundir el uso de herramientas manuales con la totalidad del proceso
Disponer de una palanca, una llave o un desclavador no convierte la retirada de amianto en un trabajo sencillo ni significa que pueda realizarse sin las medidas y procedimientos necesarios.
De hecho, la propia filosofía de una retirada profesional parte de algo mucho más amplio: evaluar, planificar, proteger, desmontar, acondicionar los residuos y gestionar correctamente todo el proceso. Construmaex recuerda que retirar amianto no consiste simplemente en desmontar unas placas.
Las herramientas son únicamente uno de los recursos que permiten desarrollar correctamente determinadas fases de la intervención.
Uno de los mayores errores cuando aparece una cubierta antigua es tratarla como si fuera cualquier otro material de construcción.
Intentar levantar una placa, golpear una fijación que no sale o forzar un elemento para desprenderlo puede provocar un deterioro que debería evitarse.
Cuando existe o puede existir amianto, improvisar no es una opción.
La intervención debe partir de la identificación del material y de una planificación adecuada del trabajo. Solo entonces puede determinarse cómo realizar el desmontaje y qué equipos, herramientas y medidas serán necesarios.
Esa preparación previa permite que cada decisión tomada durante la obra tenga un motivo.
La importancia está también en los pequeños detalles
En los trabajos especializados, la seguridad no depende únicamente de los elementos más visibles.
La forma de posicionar una placa, la manera de liberar una fijación o la elección de una herramienta determinada también forman parte del procedimiento.
Una pequeña herramienta manual puede marcar una diferencia importante a la hora de realizar un movimiento de manera controlada en lugar de recurrir a una actuación brusca.
Es un buen ejemplo de algo que caracteriza a la retirada profesional de amianto: cada fase debe estar pensada antes de ejecutarse.
¿Se puede retirar una placa de amianto utilizando herramientas manuales?
Las herramientas manuales pueden formar parte de una retirada profesional, pero su utilización por sí sola no hace que una manipulación sea segura.
Antes de cualquier actuación deben valorarse el material, su estado, la instalación y las condiciones del entorno, además de aplicarse las medidas y procedimientos correspondientes.
Por este motivo, ante una cubierta o cualquier otro elemento que pueda contener amianto, la recomendación es no desmontarlo ni manipularlo por cuenta propia y recurrir a profesionales especializados.
¿Todas las placas se desmontan de la misma manera?
No.
El tipo de fijación, la antigüedad, el estado de conservación, la configuración de la cubierta, los accesos y otros condicionantes pueden modificar la forma de plantear el trabajo.
Precisamente por eso la intervención debe estudiarse antes de comenzar.
¿Por qué debe intentarse conservar la placa entera?
Porque durante una retirada interesa evitar acciones innecesarias que puedan deteriorar el material.
Las roturas, perforaciones, cortes y determinadas manipulaciones pueden favorecer la liberación de fibras, por lo que el trabajo debe orientarse a reducir este tipo de situaciones siempre que las condiciones de la intervención lo permitan.
Desmontar con control también forma parte de la seguridad
Las herramientas manuales en la retirada de amianto pueden pasar desapercibidas frente a otros equipos mucho más llamativos, pero ayudan a entender bien cómo funciona una intervención profesional.
No se trata únicamente de conseguir retirar una placa.
Se trata de estudiar cómo está instalada, determinar qué medios son necesarios y realizar cada acción con el máximo control posible, evitando manipulaciones innecesarias sobre un material que requiere unas condiciones específicas de trabajo.
En Construmaex abordamos cada actuación desde la planificación previa hasta la retirada y gestión del material, adaptando los medios y procedimientos a las características reales de cada instalación.
¿Tienes una cubierta o elementos antiguos y sospechas que pueden contener amianto? Antes de manipularlos, consulta con un equipo especializado. En Construmaex podemos valorar tu caso y orientarte sobre cómo proceder de forma segura.





