¿Cómo suelen estar unidas las placas de amianto?

Las placas de fibrocemento con amianto se utilizaron durante décadas en cubiertas, tejados, fachadas y cerramientos. Aunque a simple vista muchas instalaciones pueden parecer similares, la forma en la que están sujetas puede variar según la antigüedad, el tipo de estructura y el uso del inmueble.

Conocer cómo están fijadas es una parte importante de la preparación previa a cualquier retirada. Permite valorar la dificultad de la intervención, seleccionar los medios adecuados y reducir el riesgo de roturas durante el desmontaje.

Tornillos y elementos de fijación

Uno de los sistemas más habituales consiste en sujetar las placas mediante tornillos, pernos u otros elementos metálicos fijados a la estructura inferior.

Estas fijaciones suelen localizarse en la parte superior de las ondulaciones de la placa y pueden incorporar arandelas o piezas de sellado para evitar la entrada de agua.

Con el paso de los años, los elementos metálicos pueden oxidarse, deformarse o quedar bloqueados. Esto puede dificultar su retirada y aumentar el riesgo de dañar la placa si se intenta desmontar sin el procedimiento adecuado.

Ganchos fijados a la estructura

En algunas cubiertas, las placas se encuentran sujetas mediante ganchos metálicos unidos a vigas, correas u otros elementos de la estructura.

El tipo de gancho y su estado influyen directamente en la forma de desmontar la cubierta. Antes de intervenir, es necesario comprobar dónde se encuentran las fijaciones y cómo puede accederse a ellas sin ejercer una presión innecesaria sobre las placas.

Placas solapadas entre sí

Las placas de una cubierta suelen colocarse parcialmente superpuestas. Este solape ayuda a evitar la entrada de agua y permite cubrir toda la superficie de forma continua.

Puede existir un solape lateral entre placas contiguas y otro en los extremos donde coinciden diferentes filas.

Aunque las placas estén solapadas, normalmente también cuentan con algún sistema de fijación a la estructura. Durante una retirada es importante respetar el orden de desmontaje para evitar que unas placas ejerzan presión sobre otras.

Mortero, cemento y rebabas

En algunos edificios, los bordes de las placas pueden estar unidos o rematados con mortero, cemento u otros materiales de obra.

Es frecuente encontrar estos remates en encuentros con paredes, cumbreras, aleros o zonas donde se pretendía mejorar el sellado de la cubierta.

También puede aparecer una rebaba entre la pared y las placas. Este material adherido puede dificultar el desmontaje y debe tenerse en cuenta durante la planificación, ya que podría estar contaminado por el contacto con el fibrocemento o contener amianto en determinados casos.

Por eso, estos remates no deben romperse o retirarse sin una valoración previa.

Reparaciones realizadas con el paso del tiempo

Muchas cubiertas antiguas han sufrido reparaciones, ampliaciones o modificaciones. Por este motivo, una misma instalación puede combinar diferentes sistemas de fijación.

Es posible encontrar:

  • Tornillos de distintas épocas.
  • Ganchos y piezas metálicas añadidas.
  • Mortero aplicado sobre los bordes.
  • Selladores o masillas.
  • Placas colocadas encima de otras.
  • Refuerzos realizados durante reparaciones anteriores.

Estas modificaciones pueden no resultar visibles desde el exterior. La inspección previa permite conocer mejor el estado real de la cubierta antes de comenzar los trabajos.

¿Por qué es importante conocer cómo están unidas?

La forma de fijación influye en la dificultad de la retirada y en los medios que serán necesarios.

Una placa con fijaciones accesibles y en buen estado no presenta las mismas condiciones que otra cuyos tornillos están oxidados, cubierta de mortero o situada sobre una estructura deteriorada.

Analizar previamente estos elementos permite:

  • Organizar el orden de desmontaje.
  • Elegir las herramientas adecuadas.
  • Evitar esfuerzos innecesarios sobre las placas.
  • Reducir el riesgo de roturas.
  • Preparar los accesos y medios auxiliares.
  • Coordinar correctamente al equipo.

Cada cubierta debe estudiarse de forma individual, incluso cuando sus dimensiones sean similares a las de otras intervenciones.

Las placas no deben arrancarse ni romperse

Las placas de fibrocemento con amianto no deben retirarse mediante golpes, cortes o roturas intencionadas. Estas acciones pueden deteriorar el material y favorecer la liberación de fibras al ambiente.

El desmontaje debe realizarse de forma controlada, siguiendo el procedimiento definido para la obra y evitando dañar las placas siempre que sea posible. El riesgo aumenta cuando el material se perfora, se rompe o se manipula de manera incorrecta.

Por este motivo, no debe intentarse retirar una placa por cuenta propia, aunque sus tornillos o puntos de unión parezcan fácilmente accesibles.

Una revisión previa para cada intervención

Antes de iniciar una retirada, es necesario revisar la estructura, los accesos, el estado del material y sus sistemas de fijación.

Esta preparación permite establecer cómo se aflojarán las placas, en qué orden se desmontarán y qué medios serán necesarios para trasladarlas y embalarlas sin romperlas.

En Construmaex analizamos las condiciones de cada obra antes de intervenir para planificar una retirada segura, controlada y adaptada al sistema de instalación existente.

Ante la presencia de placas que puedan contener amianto, evita manipularlas. Contacta con una empresa especializada para valorar su estado y la forma adecuada de proceder.