La retirada de amianto es un trabajo especializado que requiere planificación, medidas preventivas y personal debidamente formado. No basta con disponer de equipos de protección y maquinaria adecuada: cada trabajador debe conocer los riesgos de la intervención y el procedimiento que debe seguir.
Además, cuando los materiales se encuentran en cubiertas, fachadas o zonas de difícil acceso, puede ser necesario contar con formación adicional para trabajar en altura y manejar plataformas elevadoras.
Formación específica sobre el amianto
Los trabajadores que estén o puedan estar expuestos a polvo de amianto deben recibir una formación apropiada antes de comenzar estas actividades.
Según el Real Decreto 396/2006, esta preparación debe ser teórica y práctica, adaptarse al puesto de trabajo y repetirse cuando sea necesario.
Entre sus principales contenidos se encuentran:
- Las propiedades del amianto y sus efectos sobre la salud.
- Los materiales que pueden contenerlo.
- Las tareas que pueden provocar la liberación de fibras.
- Los procedimientos seguros de trabajo.
- El uso adecuado de los equipos de protección.
- Las medidas de higiene y descontaminación.
- La actuación ante incidentes.
- La gestión correcta de los residuos.
Esta formación permite que los operarios comprendan no solo qué deben hacer, sino también por qué cada medida es necesaria.
Conocimiento del procedimiento de retirada
Cada intervención presenta unas condiciones diferentes. El tipo de material, su estado, su ubicación o la dificultad de acceso pueden modificar la forma de realizar el trabajo.
Antes de comenzar, los operarios deben conocer el procedimiento establecido y las tareas que les corresponden. Esto incluye la preparación y señalización de la zona, la manipulación controlada de los materiales, su embalaje, la limpieza y la descontaminación posterior.
También deben saber utilizar correctamente los equipos de protección individual previstos para la intervención, como la protección respiratoria, el mono, los guantes, el casco o el calzado de seguridad.
La formación sobre su colocación y retirada es especialmente importante para evitar que las fibras puedan trasladarse fuera de la zona de trabajo.
Formación para trabajos en altura
Una parte importante de los materiales con amianto se encuentra en cubiertas y otras zonas elevadas. En estas intervenciones deben controlarse tanto el riesgo de exposición a fibras como el riesgo de caída.
La preparación de los trabajadores debe adaptarse a las medidas definidas para cada obra, como los sistemas de acceso, las protecciones colectivas, los equipos frente a caídas o los procedimientos de desplazamiento por cubiertas.
No existe una única solución válida para todos los trabajos. Las medidas necesarias dependen de la evaluación de riesgos y de las características concretas del lugar.
Formación para utilizar plataformas elevadoras
Cuando la zona de trabajo no puede alcanzarse de forma segura desde el suelo, puede ser necesario utilizar una plataforma elevadora móvil de personal.
Estas máquinas deben quedar reservadas a trabajadores designados que hayan recibido una formación específica y adecuada para manejarlas.
El operador debe conocer:
- El funcionamiento y los mandos del equipo.
- Sus limitaciones y capacidad de carga.
- Los sistemas de seguridad y emergencia.
- Los riesgos de vuelco, atrapamiento, caída o colisión.
- Las condiciones del terreno y del entorno.
- Las comprobaciones necesarias antes de utilizarlo.
- Las instrucciones del fabricante.
La formación debe ajustarse al tipo de plataforma que se vaya a emplear. Haber recibido formación para trabajar con amianto no capacita automáticamente para manejar una plataforma elevadora, del mismo modo que saber utilizarla no sustituye la formación específica sobre amianto.
La preparación forma parte de la seguridad
La seguridad en una retirada de amianto comienza antes de desmontar la primera placa. Empieza con la evaluación del trabajo, la planificación de la intervención, la elección de los medios adecuados y la preparación de todo el equipo.
En Construmaex contamos con profesionales formados para desarrollar las funciones asignadas y utilizar correctamente los equipos necesarios en cada intervención.
Ante la posible presencia de amianto, no manipules el material por tu cuenta. Contacta con una empresa especializada para valorar el caso y planificar una actuación segura.





