En una retirada de amianto, la seguridad no termina cuando se desmonta la última placa. Antes de abandonar la zona de trabajo, los operarios deben pasar por un proceso de descontaminación diseñado para evitar que cualquier posible resto de fibras salga del área controlada.
Para ello se utilizan unidades de descontaminación con diferentes compartimentos, conectadas a la zona de intervención y preparadas para que el trabajador avance de manera ordenada desde el espacio potencialmente contaminado hasta una zona completamente limpia.
¿Por qué es necesaria la descontaminación?
Durante los trabajos con materiales que contienen amianto pueden depositarse fibras sobre el equipo de protección, el calzado o los elementos utilizados por los operarios.
Aunque estas fibras no sean visibles, es imprescindible evitar que puedan trasladarse al exterior, a vehículos, zonas comunes o espacios no incluidos en la intervención.
Por este motivo, la descontaminación forma parte del propio procedimiento de retirada. No es una acción complementaria, sino una fase esencial para proteger tanto a los trabajadores como a las personas que se encuentran fuera del área de trabajo.
Una instalación dividida en diferentes zonas
Las unidades de descontaminación están organizadas para que el operario realice un recorrido en una sola dirección, sin mezclar los espacios potencialmente contaminados con las zonas limpias.
De forma general, este recorrido se divide en tres partes:
Zona sucia
Es el primer espacio al que accede el trabajador al abandonar el área de retirada.
En esta zona comienza el proceso de limpieza y se retiran los elementos de protección siguiendo el procedimiento establecido para cada trabajo. Todo el material desechable utilizado debe tratarse y gestionarse correctamente como residuo con amianto.
La retirada del equipo se realiza de manera controlada, evitando movimientos bruscos que puedan favorecer la dispersión de fibras.
Zona de ducha
A continuación, el operario pasa por la ducha de descontaminación.
Su función es eliminar cualquier posible resto que haya podido permanecer en el cuerpo o en los equipos reutilizables. Este paso debe realizarse cuidadosamente y conforme al protocolo definido en el plan de trabajo.
El agua utilizada durante este proceso también debe gestionarse mediante los sistemas de filtrado correspondientes, evitando que las fibras puedan salir de la unidad de descontaminación.
Zona limpia
Una vez finalizada la ducha, el trabajador accede al compartimento limpio.
En este espacio puede secarse, vestirse con ropa limpia y abandonar finalmente la unidad. La separación entre las distintas zonas evita que los elementos utilizados durante la retirada entren en contacto con la ropa personal o con el exterior.
Un recorrido que también se realiza antes de comenzar
La unidad de descontaminación no se utiliza únicamente al finalizar el trabajo.
Antes de acceder a la zona de retirada, los operarios entran por el área limpia, se colocan los equipos de protección necesarios y avanzan hacia la zona de trabajo siguiendo el recorrido establecido.
Al terminar la intervención, el proceso se realiza en sentido contrario: desde la zona potencialmente contaminada hasta la zona limpia, pasando obligatoriamente por las diferentes fases de descontaminación.
La importancia de respetar cada paso
El funcionamiento de estas instalaciones depende de que el recorrido se realice correctamente y de que cada compartimento mantenga su función.
Saltar una fase, retirar el equipo fuera del espacio indicado o mezclar elementos limpios y contaminados podría comprometer las medidas de seguridad adoptadas durante toda la intervención.
Por eso, los trabajadores deben contar con formación específica y conocer tanto el uso de los equipos de protección como el procedimiento de entrada, salida y descontaminación.
La seguridad continúa después de retirar el material
La retirada profesional de amianto implica mucho más que desmontar placas o canalizaciones. También requiere delimitar la zona, controlar el estado del material, embalar los residuos, transportarlos a un gestor autorizado y descontaminar correctamente a los trabajadores y equipos.
Cada una de estas fases está conectada y debe realizarse de forma planificada.
En Construmaex desarrollamos las intervenciones siguiendo procedimientos de trabajo controlados, con personal especializado y medios adaptados a las características de cada espacio.
Si sospechas que puede haber materiales con amianto en una vivienda, nave, comunidad de propietarios o instalación, no los manipules. Solicita una valoración profesional para determinar cómo actuar de manera segura.





