“Es una cubierta normal, eso en una semana está hecho”.
Esta es una de las frases más habituales cuando se habla de retirada de amianto en cubiertas, y también una de las más engañosas.
A simple vista, dos cubiertas con amianto pueden parecer muy similares. Sin embargo, cuando se analizan desde un punto de vista técnico, la realidad suele ser muy distinta. La retirada de amianto es un proceso regulado que requiere planificación, medidas de seguridad específicas y una evaluación detallada de cada instalación.
Por este motivo, asumir que todas las cubiertas pueden retirarse del mismo modo o en el mismo tiempo es uno de los errores más frecuentes en este tipo de proyectos.
El error de fijarse solo en los metros cuadrados
Cuando se evalúa un proyecto de retirada de amianto, una de las primeras preguntas suele ser cuántos metros cuadrados tiene la cubierta.
Aunque la superficie es un dato importante, por sí sola no determina la complejidad real del trabajo.
Una cubierta pequeña puede resultar mucho más compleja que otra de mayor tamaño si presenta determinadas condiciones, como por ejemplo:
- Dificultades de acceso
- Alturas elevadas
- Entornos con actividad diaria
- Condiciones estructurales específicas
En estos casos, la organización del trabajo, la logística y las medidas de seguridad necesarias pueden hacer que el proceso requiera más tiempo del previsto inicialmente.
La complejidad de una retirada de amianto no siempre se mide en metros cuadrados.
El tipo de cubierta también influye
Otro de los factores que condiciona el proceso de retirada es el tipo de cubierta.
Las cubiertas a una sola agua presentan una inclinación continua que permite organizar el desmontaje de forma más uniforme. Sin embargo, cuando se trata de cubiertas a varias aguas, el planteamiento cambia.
Este tipo de cubiertas incluye distintos faldones con orientaciones e inclinaciones diferentes, lo que obliga a adaptar constantemente el sistema de trabajo.
Cada cambio de pendiente implica:
- Nuevos puntos de trabajo
- Maniobras distintas para retirar las placas
- Mayor coordinación en la bajada del material
Esto hace que el desmontaje de las placas con amianto deba realizarse de forma más progresiva y controlada.
La altura cambia completamente el planteamiento
La altura a la que se encuentra la cubierta es otro elemento que influye directamente en la planificación del trabajo.
No es lo mismo retirar placas de amianto en una cubierta situada a pocos metros del suelo que hacerlo en una nave industrial o en un edificio con gran altura.
En estos casos, la retirada puede requerir:
- Plataformas elevadoras o grúas
- Sistemas específicos para bajar las placas sin golpes ni roturas
- Medidas adicionales de seguridad para el equipo de trabajo
Aquí no se trata de trabajar más rápido, sino de garantizar que cada maniobra se realiza con el máximo control para evitar riesgos innecesarios.
El entorno también condiciona la retirada
Muchas veces se piensa en la cubierta como un elemento aislado, pero en realidad siempre forma parte de un entorno concreto.
La cubierta con amianto puede encontrarse en instalaciones como:
- Polideportivos en uso
- Centros de trabajo
- Entornos urbanos
- Edificios con tránsito constante de personas
En estas situaciones, la retirada debe adaptarse a las condiciones del entorno. Esto puede implicar trabajar por fases, establecer medidas de aislamiento o coordinar los trabajos con los horarios de actividad del edificio.
Este factor, que en muchas ocasiones se subestima, influye directamente en la organización del proyecto.
¿Cuánto puede tardar la retirada de amianto en una cubierta?
Cada cubierta presenta unas condiciones técnicas diferentes que deben analizarse antes de planificar el trabajo.
En algunos casos, la retirada de amianto en cubiertas puede completarse en aproximadamente una semana. Sin embargo, en instalaciones más complejas —por ejemplo cubiertas a varias aguas, de gran tamaño o situadas a mayor altura— el proceso puede requerir entre 12 y 15 días de trabajo.
Esto no implica un retraso, sino una planificación adaptada a las condiciones reales de la instalación.
La diferencia no está en trabajar más despacio, sino en hacerlo correctamente.
Construmaex: retirada segura y profesional de amianto
Cada cubierta con amianto es diferente y debe analizarse de forma individual antes de planificar su retirada.
En Construmaex, empresa especializada en retirada de amianto y desmontaje de cubiertas con uralita, cada proyecto comienza con una evaluación técnica detallada de la instalación. Este análisis permite determinar el procedimiento más seguro, los medios necesarios y el plazo realista de ejecución.
La retirada de amianto es un trabajo que debe realizarse por empresas autorizadas e inscritas en el RERA, siguiendo estrictamente la normativa vigente y aplicando protocolos de seguridad específicos para proteger tanto a los trabajadores como al entorno.
Por eso, antes de asumir plazos o presupuestos estándar, lo más importante es analizar las condiciones reales de cada cubierta.
Si tu edificio o instalación cuenta con una cubierta con amianto y necesitas información sobre su retirada, en Construmaex podemos asesorarte y evaluar el proyecto para planificar una intervención segura y conforme a la normativa.





