En los trabajos con amianto, la seguridad no termina cuando se sellan los residuos. Cada fase cuenta, también la limpieza del vehículo que usamos a diario.
Las furgonetas de transporte forman parte del proceso y, al estar en contacto con la zona sucia o cargar los materiales retirados, pueden convertirse en un punto de contaminación si no se limpian correctamente.
La furgoneta, parte del entorno de trabajo
Durante una retirada de amianto, la furgoneta suele situarse muy cerca de la zona sucia, donde se realizan las tareas de desmontaje y embalaje. Aunque los residuos estén correctamente confinados, el polvo o las fibras en suspensión pueden depositarse en el exterior del vehículo.
Además, la mayoría de las veces los paquetes con amianto se cargan directamente dentro de la furgoneta, lo que aumenta la probabilidad de que el polvo contaminante llegue al interior si no se extreman las precauciones.
Qué riesgos se evitan con una limpieza adecuada
Una limpieza exhaustiva después de cada servicio evita:
- La dispersión de fibras en desplazamientos posteriores.
- La contaminación cruzada con otras zonas o materiales limpios.
- Riesgos para el propio equipo al volver a usar el vehículo.
- La pérdida de trazabilidad y seguridad, algo esencial en cualquier trabajo con RERA.
Cómo se realiza la limpieza de forma profesional
En Construmaex, después de cada retirada:
- Se aspira y limpia el interior del vehículo con sistemas de filtración HEPA, eliminando cualquier resto o partícula que pueda haberse depositado durante la carga.
- Se desinfectan las superficies de carga y los puntos de contacto: suelos, manetas, herramientas y paneles interiores.
- Se limpia el exterior de la furgoneta, especialmente la zona posterior y los laterales que han estado más próximos a la zona sucia, para evitar la acumulación o arrastre de polvo contaminante.
- Se realiza una revisión completa del vehículo antes de abandonar la zona controlada, garantizando que está libre de residuos y en condiciones seguras para su siguiente servicio.
Todo ello siguiendo los protocolos de descontaminación y control ambiental exigidos por la normativa y aplicados con la misma rigurosidad que el resto del proceso de retirada.
Seguridad más allá de la obra
Este protocolo no es un simple gesto de limpieza: forma parte de nuestra cultura preventiva.
Porque entendemos que la seguridad no termina en la zona de trabajo, sino que se extiende a todo lo que forma parte del proceso: desde el equipo humano hasta los vehículos, herramientas y materiales.
Conclusión
Mantener las furgonetas limpias tras una retirada de amianto no es una cuestión estética, sino una medida esencial de seguridad y responsabilidad ambiental.
En Construmaex lo hacemos porque creemos que la profesionalidad se demuestra también en los detalles invisibles: aquellos que protegen la salud de las personas y del entorno.





