¿Qué hace que se liberen las fibras de las placas de amianto?

Las placas de fibrocemento con amianto estuvieron presentes durante décadas en cubiertas, bajantes, depósitos y cerramientos industriales y residenciales. Aunque muchas siguen instaladas, el verdadero riesgo no está únicamente en su existencia, sino en cuándo y por qué pueden liberar fibras al ambiente.

Entender qué provoca la liberación de fibras es clave para actuar con responsabilidad y evitar exposiciones innecesarias.

¿Por qué es peligroso que se liberen las fibras del amianto?

El amianto es un material compuesto por fibras microscópicas. Cuando estas fibras se liberan y quedan suspendidas en el aire, pueden ser inhaladas. Debido a su tamaño, no se ven a simple vista y pueden permanecer en suspensión durante horas.

El riesgo no depende de ver polvo visible. Depende de la presencia de fibras en el aire.

Por eso es fundamental saber qué situaciones favorecen su liberación.

1. Roturas, golpes o fracturas en las placas

Una de las principales causas de liberación de fibras es la rotura del material.

Esto puede ocurrir por:

  • Tormentas o granizo.
  • Caída de objetos sobre la cubierta.
  • Pisadas sobre placas antiguas.
  • Vibraciones estructurales.

Cuando la placa se fractura, la matriz de cemento que encapsula las fibras se rompe, dejando las fibras expuestas y facilitando su dispersión.

2. Manipulación sin protocolo técnico

Taladrar, cortar, desmontar o mover placas de amianto sin medidas específicas incrementa de forma considerable la liberación de fibras.

Las situaciones más habituales son:

  • Reformas en cubiertas.
  • Sustitución de bajantes.
  • Instalación de placas solares sobre tejados antiguos.
  • Demoliciones parciales.

El error más común es pensar que “si se hace con cuidado no pasa nada”.
La realidad es que cualquier intervención sin técnicas de control y sin equipos adecuados puede generar exposición.

Por eso la normativa exige que la retirada sea realizada por empresas inscritas en el Registro de Empresas con Riesgo por Amianto (RERA), con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral.

3. Envejecimiento y degradación del material

Las placas instaladas hace más de 30 o 40 años pueden sufrir deterioro progresivo.

Factores como:

  • Radiación solar constante.
  • Cambios térmicos.
  • Lluvia y humedad.
  • Contaminación ambiental.

Provocan la pérdida de cohesión del fibrocemento.

Cuando la superficie empieza a erosionarse, la capacidad del cemento para retener las fibras disminuye. Este proceso puede ser lento y poco visible, pero incrementa el riesgo con el paso del tiempo.

4. Reformas o trabajos no planificados

Muchas liberaciones de fibras no se producen por un deterioro espontáneo, sino durante obras mal planificadas.

Cambiar una cubierta, abrir huecos en fachadas o intervenir en instalaciones antiguas sin identificar previamente la presencia de amianto puede generar una situación de riesgo tanto para trabajadores como para ocupantes del edificio.

Antes de cualquier reforma en construcciones anteriores a 2002, es imprescindible verificar si existe amianto.

5. ¿El amianto siempre libera fibras?

No necesariamente.

Un material en buen estado, no manipulado y sin degradación avanzada puede mantener las fibras encapsuladas. Sin embargo, el problema es que:

  • El estado real no siempre es evidente a simple vista.
  • La degradación puede ser progresiva.
  • Una intervención inadecuada puede activar el riesgo de forma inmediata.

Por eso la evaluación profesional es determinante.

¿Qué se debe hacer si existen placas de amianto?

Si una propiedad tiene placas de fibrocemento instaladas antes de 2002, lo responsable no es ignorarlas, sino valorar su estado.

La retirada de amianto no consiste solo en desmontar placas. Implica:

  • Delimitación y señalización de la zona.
  • Uso de equipos de protección específicos.
  • Técnicas de desmontaje sin rotura.
  • Embolsado en sacos homologados.
  • Transporte autorizado.
  • Gestión en vertedero autorizado.
  • Trazabilidad documental completa.

Actuar fuera de este procedimiento puede suponer riesgos para la salud y responsabilidades legales.

Conclusión

Las fibras de las placas de amianto se liberan principalmente por roturas, manipulación incorrecta, envejecimiento o reformas mal planificadas.

El riesgo no depende solo de que el material esté presente, sino de su estado y de cómo se intervenga sobre él.

Si existen dudas sobre una cubierta o instalación antigua, lo recomendable es solicitar una evaluación técnica realizada por una empresa especializada y acreditada.

La prevención, el cumplimiento normativo y la gestión profesional son la única garantía de seguridad.