En los trabajos de retirada de amianto, cada decisión técnica influye directamente en la seguridad, la eficacia y el cumplimiento de la normativa. Una de las más relevantes es la elección del sistema de acceso: ¿utilizar grúa o montar un andamio?
La respuesta no es única. Depende del tipo de edificio, la altura, el entorno y las condiciones de la obra. En Construmaex analizamos cada caso con detalle para aplicar la solución más segura y eficiente.
Grúas y plataformas elevadoras: agilidad con límites
Las grúas o plataformas elevadoras son una herramienta habitual en intervenciones de baja y media altura.
Permiten acceder de forma rápida a cubiertas o fachadas y son especialmente útiles cuando el espacio lo permite y la zona de trabajo no supera los 15 o 20 metros de altura.
Sin embargo, estas soluciones no siempre son viables. Las grúas tienen un alcance limitado y requieren espacio libre para su maniobra y estabilización. En entornos urbanos, históricos o con accesos complicados —como calles estrechas o zonas patrimoniales— su uso puede resultar inviable o incluso peligroso.
El andamio: la opción segura cuando la altura o el entorno lo exigen
Cuando la intervención se realiza por encima de los 20 metros, o cuando las condiciones del entorno no permiten el uso de grúa, recurrimos a andamios certificados.
Esta estructura ofrece un acceso más estable, continuo y seguro, tanto para el personal especializado como para el manejo del material con amianto.
Además, permite delimitar y aislar correctamente la zona de trabajo, algo esencial para garantizar la contención de fibras y cumplir con las exigencias del Plan de Trabajo RERA.
Seguridad y normativa: la prioridad en cualquier método
Tanto si se utiliza grúa como andamio, todos los trabajos deben realizarse bajo un Plan de Trabajo aprobado y con equipos formados en la normativa R.D. 396/2006, que regula las condiciones de seguridad y salud en la manipulación del amianto.
En Construmaex, cada proyecto comienza con un estudio previo donde se valoran:
- La altura y accesibilidad del edificio.
- El entorno urbano o rural.
- La carga de materiales a retirar.
- Las condiciones meteorológicas y de seguridad.
Solo así se garantiza que la opción elegida —grúa o andamio— sea la más adecuada para la protección de todos.
Conclusión
La elección entre grúa o andamio no es cuestión de comodidad, sino de seguridad, normativa y precisión técnica.
Cuando la altura supera los límites operativos de una grúa o las condiciones del entorno lo exigen, el andamio se convierte en la alternativa más segura y controlada.
En Construmaex analizamos cada intervención de forma personalizada, asegurando que cada retirada de amianto se realice con el máximo rigor técnico y el compromiso de siempre: proteger la salud de las personas y del entorno.





