Embolsado de placas de amianto

La retirada de placas de amianto no termina cuando se desmonta el material. El verdadero control del riesgo está en lo que ocurre después.

Una vez retiradas, todas las placas se manipulan sin roturas innecesarias y se introducen en sacos homologados, perfectamente sellados y etiquetados conforme a la normativa vigente. Este proceso evita la liberación de fibras y garantiza una gestión segura desde el primer momento.

El transporte se realiza mediante vehículos autorizados, siguiendo los itinerarios y procedimientos establecidos para residuos con contenido en amianto, hasta el gestor final autorizado.

Tras la retirada, llevamos a cabo una limpieza exhaustiva de la zona de trabajo, eliminando restos, polvo y posibles residuos mediante técnicas y equipos específicos. El objetivo es dejar el espacio seguro, controlado y listo para su uso, siempre bajo criterios técnicos y legales.

En Construmaex entendemos cada fase como parte de un mismo compromiso: seguridad, cumplimiento normativo y responsabilidad con las personas y el entorno.